*Un paquete de inversiones entregó la gobernadora Elvia Milena Sanjuan Dávila en Curumaní: agua potable permanente en el corregimiento de San Sebastián; más de 700 niños y jóvenes fortalecen su formación con instrumentos de La Ruta Musical; y el barrio Olaya celebra la pavimentación de su primera calle construida a través de la Junta de Acción Comunal.
Abrir el grifo en el corregimiento de San Sebastián, en Curumaní, era un acto de incertidumbre. El agua llegaba por momentos. En las mañanas sus habitantes madrugaban para recoger algunos baldes y esperar, con suerte, que regresara en la tarde. Es decir, el líquido aparecía por momentos y desaparecía durante horas. Esa historia cambió, gracias al Gobierno del Cesar.
Está situación obligaba a las familias a organizar sus días alrededor de un servicio inestable que limitaba la vida cotidiana, las labores del hogar y afectaba su calidad de vida. Por eso, la llegada de la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuan Dávila a este corregimiento tuvo un significado especial. Allí entregó oficialmente el nuevo acueducto que hoy garantiza el suministro continuo de agua potable para más de 2500 habitantes que ven materializado el sueño de contar con este servicio en sus hogares.
“Estamos agradecidos y felices de tener agua constantemente. Antes sacábamos un poquito de agua en la mañana y teníamos que esperar en la tarde a ver si agarrábamos otro poquito”, expresó Eudobia Martínez, habitante de San Sebastián.

Para quienes han habitado este corregimiento durante toda su vida, este proyecto representa el cierre de una deuda con la comunidad. Así lo expresó Manuel Enrique Montero, integrante del Consejo Afrodescendiente, al asegurar que la magnitud del proyecto refleja el cambio que esperó la población. “Es algo muy imponente porque denota progreso, ya vemos el cambio en nuestro territorio y en nuestra población”, dijo.
La gobernadora destacó que el propósito de la inversión fue precisamente transformar esa realidad. “Llegamos a cerrar esta brecha. Decirles hoy a los habitantes de San Sebastián que aquí está su acueducto digno y funcional es una enorme satisfacción. No hemos escatimado recursos en agua potable y saneamiento básico para Curumaní, porque hemos encontrado un alcalde y un equipo comprometido con su gente. Hoy estamos dejando una huella imborrable al abrir esta llave, que significa vida para las familias”, afirmó Elvia Milena Sanjuan.
Para el alcalde de Curumaní, Hermes Martínez, la puesta en funcionamiento del sistema da fin a un problema que durante décadas limitó el desarrollo de este corregimiento. “Con mucha alegría entregamos esta obra. Nuestros corregimientos que no tenían la posibilidad de contar con agua permanente ya están gozando de este servicio”, manifestó.
La obra incluyó la construcción de un tanque elevado de 70 metros cúbicos, un pozo profundo con capacidad de 90 litros por segundo, más de 1.900 metros lineales de tubería y la instalación de 243 micromedidores, infraestructura que garantiza un servicio eficiente que hoy genera confianza en la población.
Más oportunidades para soñar a través de la música

En Curumaní, la gobernadora Elvia Milena Sanjuan Dávila apuesta por el talento y el futuro de la niñez y la juventud. La Ruta Musical, estrategia del Gobierno del Cesar, llegó a fortalecer a la Banda Juvenil Santísima Trinidad de este municipio, con la entrega de nuevos instrumentos musicales para fortalecer los procesos de formación artística y cultural de más de 700 niños y jóvenes vinculados a esta escuela musical y folclórica.
Luz Dary Pimiento, madre de familia, señala que estos apoyos representan oportunidades que trascienden. “Para nosotros es una manera de enriquecer el talento de los niños, de que empleen su tiempo en cosas buenas y potencien sus habilidades para que más adelante puedan convertirse en profesionales y expertos en lo que aman”, sostuvo.
De igual forma, Eduardo Rodríguez, coordinador de la Casa de la Cultura de Curumaní, señaló que los instrumentos llegan en un momento clave para fortalecer los semilleros artísticos. “Tenemos grupos de formación que necesitaban estos instrumentos y ahora serán más los niños y jóvenes que podrán acceder a los procesos artísticos y culturales”, afirmó.
Logro de la comunidad: primera calle pavimentada en el barrio Olaya

La última parada de la jornada en Curumaní estuvo en el barrio Olaya. Allí, donde durante años las lluvias convertían una de sus vías en barro y dificultaban la movilidad de los vecinos, la comunidad recibió la pavimentación de la calle 13, ejecutada a través del programa de fortalecimiento a las Juntas de Acción Comunal.
La obra fue posible gracias a una inversión de 60 millones de pesos del Gobierno del Cesar administrada directamente por la JAC del barrio, que construyó 251 metros cuadrados de pavimento rígido y 100 metros lineales de bordillos.
Para Geraldine Mendoza López, presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Olaya, la intervención representa dignidad y reconocimiento. “Esta vía por muchos años recibía las aguas lluvias, había barro, se inundaban nuestros hogares. Ha dignificado nuestra vida. Mejora el entorno, la movilidad y la seguridad, pero también cambia la percepción que tenemos del Estado porque la institucionalidad hizo presencia”, indicó.
Además, Jadith Páez, residente del sector, acogió con orgullo esta obra. “Es la primera calle pavimentada que tiene nuestro barrio y hay mucha alegría entre todos los vecinos”.
Las Juntas de Acción Comunal del municipio de Curumaní han administrado más de $2.130 millones, recursos que han sido invertidos de manera efectiva en 34 proyectos comunitarios que hoy están transformando la vida de la gente.
Así, entre el agua que ahora llega de manera permanente a San Sebastián, los instrumentos que abren nuevas oportunidades para la niñez y la juventud, y las obras que nacen desde la organización comunitaria, Curumaní continúa su marcha hacia una transformación que se mide en bienestar y una mejor calidad de vida para su población.




































