Los II Juegos Parasuramericanos Valledupar 2026 se han convertido en unas justas de inclusión y gallardía, donde cada remate, cada bloqueo y cada medalla resuenan como un latido de superación. Esta verdadera fiesta deportiva sigue haciendo historia, demostrando que el deporte paralímpico rompe cualquier barrera. A pocos días de iniciadas las competencias, el balance refleja no solo campeones y hazañas, sino un legado inquebrantable que está transformando vidas.
Este éxito continental es el reflejo de la visión y el compromiso del Gobierno del Cesar, que dispuso de una infraestructura de primer nivel para engrandecer a las delegaciones. Escenarios majestuosos como el Coliseo Julio Monsalvo Castilla, el Centro de Alto Rendimiento Deportivo La Gota Fría y el Centro Cultural y de Convenciones de la Música Vallenata - CCMV, se erigen hoy como verdaderos templos de la excelencia deportiva.
Así lo reconoció Joseline Yévenes, deportista chilena: “Quiero agradecer a la Gobernación del Cesar, por tener toda esta implementación, esta nueva infraestructura para nosotros la verdad se vio algo muy bonito. Cuando llegamos aquí la primera vez aquí y miramos dijimos es bellísimo”.
El nivel competitivo ha sido deslumbrante, especialmente por parte de potencias como Brasil, que actualmente lidera el medallero con 68 preseas (31 de oro, 25 de plata y 12 de bronce). La delegación auriverde arrasó con campañas perfectas en el voleibol sentado y el golbol, destacando no solo por sus resultados, sino por su experiencia en el territorio.

Gabriel Goulart, entrenador de Brasil, destacó: “Primeramente quiero agradecer a Valledupar por la recepción, una ciudad maravillosa y muy caliente y estamos felices por participar de estos juegos, los escenarios deportivos son muy bonitos, amplios y que están al nivel de este torneo internacional”.
Por su parte, Colombia, la selección anfitriona, mantiene un paso firme ocupando el segundo lugar del certamen con 34 preseas (11 oros, 10 platas y 13 bronces), destacando la heroica medalla de plata conseguida frente a Brasil en la final masculina de voleibol sentado. Chile, con una brillante actuación en el Para tenis de mesa desarrollado en las instalaciones del Centro Cultural de la Música Vallenata, sigue de cerca en la tercera posición con 37 medallas, mientras que Venezuela completa el grupo de los cuatro grandes. En total, estas justas ya han entregado 186 medallas de gloria y esfuerzo.
Además del voleibol y el tenis de mesa, el golbol cerró su telón dorado en el Coliseo de Combate del complejo La Gota Fría, dejando un alto estándar de competitividad. La impecable organización de estas múltiples disciplinas ha despertado un profundo orgullo en la ciudadanía.
Edelis Annillo, espectadora de los juegos, señaló al respecto: “Muy buena organización, el Cesar hoy vuelve a demostrar que puede recibir este tipo de eventos de talla internacional y los jugadores están disfrutando los escenarios dispuestos”.

La emoción deportiva ahora se expande por el resto del territorio. Tras el exitoso cierre del paraciclismo, la subsede de Agustín Codazzi reafirma su papel protagónico al recibir en su Villa Deportiva el histórico debut del fútbol para ciegos. Seis naciones buscarán coronarse como el primer campeón parasuramericano de esta modalidad en una cancha adaptada con los más altos estándares técnicos, otorgando además un cupo directo a los Parapanamericanos Lima 2027.
Pero más allá de las estadísticas y los imponentes escenarios garantizados por el Gobierno del Cesar, la verdadera esencia de estas justas radica en la resiliencia de sus protagonistas. El paraciclista venezolano Richard Espinoza, al referirse a su presea dorada, dejó un mensaje que estremece el corazón del continente: “Esta medalla de oro, vale mil veces lo que vale esta por la situación que estamos pasando hoy en día los venezolanos, así que esto tiene un valor importantísimo, esperemos que este triunfo le saque una pequeña sonrisa a los compatriotas que están viviendo una situación difícil en nuestro país”.
Con los II Juegos Parasuramericanos, el Gobierno del Cesar ratifica que invertir en infraestructura deportiva es construir equidad. Las justas continentales continúan su marcha, dejando a su paso nuevas alegrías y demostrando ante el mundo entero que nuestro departamento está preparado para los eventos de mayor magnitud internacional.