
El libro oscuro de la violencia que sacudió al Cesar, por esa alianza entre algunos integrantes del Ejército Nacional y los paramilitares, vuelve a entregar un capítulo que estremece la memoria del departamento. Un excomandante del Batallón de Artillería Número 2 ‘La Popa’ le confirmó a la JEP su responsabilidad en el asesinato injustificado de 38 personas, de las cuales 9 fueron sometidas a procedimientos de tortura y 11 a desaparición forzada.
El aberrante hecho tiene como protagonista al coronel Juan Carlos Figueroa Suárez, quien sucedió en el cargo de máxima autoridad en esta unidad militar al también coronel Publio Hernán Mejía, condenado ya a 20 años de prisión por aplicar las prácticas de falsos positivos.
En la audiencia ante magistrados de la JEP, adelantada esta semana, el coronel Figueroa no solo aceptó su responsabilidad por los asesinatos de miembros de la población civil, sino que además reveló detalles relacionados con que mandos superiores de él se encontraban al tanto de los hechos en contra de la población indefensa.
“Acepto la omisión que tuvo el general, en su momento, brigadier general Castellanos que, sobre los hechos del 2004, 30 de junio, le pedí que me apoyara para colocar a los comandantes de esas unidades a que fueran investigados y él me negó esa oportunidad, no me respaldó y hubiera sido una acción ejemplar para que en su momento otros oficiales se abstuvieran, o soldados o suboficiales se abstuvieran de cometer acciones criminales”, dijo el coronel Figueroa mencionando al general Reinaldo Castellanos, quien en 2004 fue designado por el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez como comandante del Ejército Nacional.

Pero las cascadas de revelaciones no pararon ahí. El mismo coronel Figueroa le dijo a la JEP que de los falsos positivos estaba enterado el saliente comandante del Ejército, el general Martín Orlando Carreño.
“Acepto la omisión del general Carreño, que en su momento denuncié sobre las posibles nóminas paralelas de miembros de diferentes organizaciones, de miembros de las unidades militares y de la Policía Nacional del Cesar, que se encontraban recibiendo dineros ilícitos de organizaciones del grupo paramilitar de ‘los héroes del Cesar’, especialmente de alias 39, quienes les daban mensualmente dineros”, declaró ante la JEP Juan Carlos Figueroa Suárez, quien enfrenta la posibilidad de purgar una condena de 8 años de prisión.
Desde la Oficina Asesora de Paz, el Gobierno del Cesar hace estricto seguimiento a la justicia y verdad para las víctimas de los 25 municipios del departamento, sacudidos por el accionar de la fuerza pública en alianza con paramilitares.